Hay cosas que, aunque estén mal, se entenderían. Por ejemplo, que borres la información del disco duro de tu trabajo porque estás molesto con tu jefe o inconforme con tu sueldo. No te alentaría a que lo hicieras, pero cuando menos trataría de entender tus razones, más allá de los resultados de esa acción (pérdida de información importante, demandas de tipo legal, etc.).
Pero resulta que alguien en el Zoológico de Sao Paulo en Brasil, se presume que podría trabajar ahí aún, ha tenido la "ocurrencia" de envenenar con raticida (en un periodo de poco más de un mes) a más de 70 animales que vivían en ese lugar.
Entre los animales envenenados están puercoespines, micos, dromedarios, chimpancés, tapires, osos hormigueros, un bisonte, una elefanta y un orangután (especie en peligro de extinción), entre otros. Dice esta nota que para matar a la elefanta se necesitaron unos pocos gramos de ese raticida, mientras que para el resto menos de un gramo para cada uno.
Sus razones tendrá este maniático, pero difícilmente se podrán entender sus argumentos. De por sí existen serios cuestionamiento hacia la procedencia ética de mantener animales en cautiverio, en espacios reducidos o poco parecidos a su hábitat natural (Que es además un asunto del que ya hablamos hace un tiempo). ¿Qué daño hace un animal tras una reja? ¿Qué busca demostrar alguien con actitudes así?

Comentarios