(El siguiente texto fue publicado originalmente en Zona Acústica, y lo pongo aquí para rescatar mis escritos, como ya lo comenté).
"Que no nos paralice el miedo, que no nos ciegue el odio”, son las palabras que utiliza Ismael Serrano casi al final de un comunicado que hizo público el pasado 11 de marzo, con motivo de los lamentables eventos desarrollados en suelo madrileño ese día y con los saldos ya difundidos.
Hagamos un poco de historia. Conocí de la música de Ismael Serrano hace un año, coincidentemente en marzo de 2003, pues tuve la oportunidad de escucharlo en vivo cuando anduvo por México con la gira “Los Despertadores”, compartiendo escenario con Alejandro Lerner, Amaury Pérez y David Filio; dos noches antes de las explosiones había comprado su nuevo disco, Principio de Incertidumbre, y apenas estaba sumergiéndome en sus letras cuando pasó lo que pasó. Curiosamente también, esta producción incluye el tema “Zona Cero”, que como se sabe es el término utilizado para referirse al sitio donde estaban las torres gemelas antes de los atentados de septiembre del 2001 en Nueva York; en esa canción Serrano va relacionando otros lugares que viven hoy situaciones de violencia y opresión, lo que a sus ojos los convierte también en zonas cero: Kabul, Belén, Bagdag, Ciudad Juárez, Río de Janeiro, Grozni.
El hecho definitivo en esta canción es que un compositor comprometido con las mejores causas es siempre sensible a lo que pasa a su alrededor y a hechos que seguramente le duelen más que a otros, por su propia naturaleza altamente perceptiva; Serrano no es la excepción pues así lo fueron, por ejemplo, Pablo Milanés cuando escribió “Yo pisaré las calles nuevamente” (en referencia al golpe de estado en Chile) o David Filio cuando plasmó en un papel “Sobremuriendo” (relacionada con la situación en Chiapas). No dudo que Ismael Serrano tendrá pronto la necesidad de sentarse a escribir y ponerle música a los eventos del 11 de marzo, más aún cuando los hechos sucedieron en un medio que conoce íntimamente.
Estaba Serrano al momento de los atentados, según entiendo, de gira por la zona de Barcelona, desde donde redactó el mensaje al que hago alusión al principio de esta colaboración, dejando sentir en él su desolación, su duelo y hasta su desánimo, pues aunque parece tonto decirlo, además de ser un cantautor también tiene un domicilio y una familia, raíces y recuerdos de su niñez, vida previa pues. Y resulta que esa infancia la vivió en el barrio de Vallekas en Madrid, cerca de una de aquellas estaciones de tren que tanto se han nombrado a partir de la fecha señalada. El comunicado confirma entonces que más allá de su relación geográfica con esta zona cero, existe también un vínculo sentimental que lo une con los habitantes de su terruño afectado.
Está claro que nada puede hacer volver el tiempo para evitar que una joven tome el tren esa mañana, así como tampoco se le brindará la oportunidad a un niño para que abrace nuevamente a su padre caído en los atentados... para ellos y para los que nos sentimos hoy afectados por todo lo que ha pasado, siempre queda la posibilidad de que la música haga un poco más llevadera la ausencia.
“Que no nos paralice el miedo, que no nos ciegue el odio”, que así sea, Ismael.
(El comunicado de Ismael Serrano puede leerse completo aquí)

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