¡Qué bueno que el Gobierno de México destinó una buena lana para comprar más de un millón de ejemplares de Don Quijote de la Mancha, mismos que regalará a los profesores para celebrarles su día el próximo 15 de mayo!
Pero qué mal que no se haya considerado que, tristemente, México tiene reducidos niveles lectura, que los maestros andan dobleteando turno para completar la quincena, y que por lo mismo difícilmente van a sentarse a leer tremendo librote, por mucho que sea la obra cumbre de la lengua española. Me parece que una mejor decisión hubiera sido un paquete de obras de menor tamaño, pero de buena calidad y hasta por el mismo precio.
Como sea, desde ya auguro que Don Quijote pasará a adornar los libreros de las casas de los maestros o que servirá de soporte para las mesas desbalanceadas de las huestes magisteriales... como seguramente ya lo es en Los Pinos; sino pregúntenle a José Luis Borgues, perdón, a Jorge Luis Borges.

Talmente d¨cord Gus.
Hay cantidad de libros mucho mas prácticos, sobre todo si son obras para iniciar en el hábito a la lectura y el entendimiento, a distintos niveles y de complejidad está inmerso el famoso Cervantino y suponen una ayuda adecuada tras el hábito y el estudio, y por otra parte, se trata de una obra para leerla con asesoramiento histórico y literario, además de por su elevado contenido. Es obra bellísima y por tanto, merece la pena tener presente en cualquier estantería al objeto de poder leerla con elaborada experiencia.
Podrían como dices, haber estimado el reto al pueblo de México empezando con temas de interés y obras que acerquen a la gente a la reflexión, y el método mas propio hubiera sido compilar una serie de lecturas de mas fácil comprensión, para no causar un descontento por la incapacidad de atreverse a desvelar el significado real que contiene, por lo tanto, hubiese sido mas propio, como digo, un pequeño paseo por la novela actual, que puede ser mas “digerible”
Chao.
Publicado por: manu ELANGEL | 21/04/05 en 19:37