Un día de la semana pasada, mientras en la ciudad caía el que bien podía catalogarse como el aguacero del siglo (hoy cayó el nuevo aguacero del siglo, así que aquél quedó ya en segundo lugar), este casero hacía fila en acreditado banco de la localidad para pagar la última mensualidad del vehículo que le transporta diariamente.
A los ojos de muchos, cargar una deuda vehicular durante treinta y ocho meses no es nada del otro mundo; pero para alguien como este casero, que no posee cuentas bancarias en las islas Caimán, que tampoco es hijo del Negro Durazo, y a quien las ganancias de Adsense le permiten vivir apenas decentemente, es motivo de verdadera satisfacción finiquitar el adeudo y sentarse al volante del poderoso automotor para mirar el horizonte al atardecer.

muchas felicidades !!! es un buen sentimiento ese de saber qeu es totalemnte tuyo no?
Publicado por: mas alla del todo | 12/07/05 en 9:44
Que envidia.. a mi me falta un año.
Cuidelo. Una amiga termino de pagar su carrito hace trs meses y al mes, la chocaron con perdida total.
Bendiciones!
Publicado por: Ministry | 12/07/05 en 19:01
Que chidooo!
Maneja con extrema precaución, sale?
Cuando nos sacas a dar una vuelta? para darle el estrenooo! :D
Publicado por: MarthaX | 13/07/05 en 10:26
Que envidia, yo apenas voy en el tercer pago pero el mío fue a 48 meses, tiemblo nomás de recordarlo. FELICIDADES hay que estrellarle una botella de champagne.
Publicado por: yomerito | 31/08/05 en 15:02