Ok; en México puede pasar de todo, hasta que el PRI gane nuevamente (toco madera) una elección presidencial. No es difícil, si tomamos en consideración que la actual administración federal ha sido un conjunto de desaciertos que en el ánimo popular (el imaginario colectivo, diría Monsiváis) pesan más que cualquiera de los también muchos, no se pueden negar, aciertos. Supongamos entonces que el "gran carisma y la honestidad probada" de Roberto Madrazo le hacen ganar las próximas elecciones presidenciales (toco madera otra vez); es decir, imaginemos que en diciembre de 2006 este hombre esté tomando protesta como presidente de México (¿ya dije que toco madera?). Muchas cosas pueden pasar, insisto, pero solamente tengo una pregunta y me veo en la necesidad de terminar con una breve reflexión:
¿Tendrá los suficientes pantalones el descolorido dirigente estatal en Veracruz del Revolucionario Institucional para exigirle a un hipotético, nuevo y flamante gobierno federal encabezado por el transparente Madrazo que se cierre la central nucleoeléctrica Laguna Verde, asi como lo está pidiendo ahora?
Que yo recuerde, nunca en Veracruz algún político priísta insinuó siquiera que Laguna Verde es, haya sido, o vaya a ser un riesgo; y no es que confíe ciegamente en mi memoria, ni falta que hace, porque sabiendo que ésta fue construida por una administración tricolor evidentemente los políticos de entonces (y los de después también) tuvieron que alinearse, opinar a favor de la central, o en el mejor de los casos para ellos dirigir la mirada para otro lado. Pero ya son otros tiempos, así que lo único que se puede esperar es que el dirigente que se queja hoy, se queje también mañana si es que los vientos políticos cambian de rumbo. Es, a fin de cuentas, un asunto de mera y simple congruencia.

Comentarios