Si en algún momento llegamos a pensar que lo peor que podía hacer un diputado federal era olvidarse que (en teoría) representa al pueblo (por mucho que haya llegado al cargo por la vía plurinominal), pues estábamos equivocados.
No soy un purista y tampoco me quita el sueño ver a alguien que por decisión propia hace el ridículo en cadena nacional, total, es "muy su gusto", como solemos decir. Lo que sí me incomoda un poco, un poquito nomás, es que el del ridículo sea un diputado federal, sobre todo porque parece que éste ha decidido hacer el papelón de manera sistemática (bueno, acepto que papelones los diputados los hacen muy seguido en la Cámara cada vez que votan por cosas por las que ni siquiera saben que están votando). Regreso: cómo olvidar aquella"gran" pelea de box, en la que el diputado en cuestión "noqueó" a su contrincante casi sin tocarlo, y eso después de irse en banda en repetidas ocasiones, tanto que poco faltó para que el contrario gritara que ya estaba noqueado, para dar un gracioso giro y caer estrepitosamente a la lona, mientras el ring se inundaba con una lluvia de sillas y cojines lanzados por los irritadísimos espectadores.
Pero este hecho notable no es el único digno de contar, y seguramente tampoco será el último, del diputado-boxeador-estrella televisiva Jorge Kahwagi, héroe de la batalla narrada líneas arribas y amigo (ojalá) de La Casa en el 115, pues el más fresquecito es su participación en una ¿gresca? ¿trifulca? ¿mala actuación? en un programa de televisión. Según entiendo jugaban el dipu y un luchador a las vencidas (juego de manos, juego de villanos, dicen por ahí), cuando se acusan de tramposos, el luchador quita la mesa donde jugaban, se tiran varios golpes y terminan en el suelo, mientras la gente que asistía al evento trata de separarlos. Lo peor del caso es que creo que en esta ocasión Kahwagi tampoco acertó ningún golpe.
Yo por lo pronto propongo que juntemos un dinerito y mandemos a Kahwagi a una escuela de boxeo en las Filipinas. Creo que nos saldría más barato que tenerlo de diputado, y además nos ahorraríamos muchas vergüenzas.

:), que me ha causado tanta gracia tu comentario, y si que estaría bueno mandarlo a clases de boxeo, pobre, es que no la hace ni de boxeador y mucho menos de diputado. Pero la culpa la tenemos nosotros por no escoger bien a los que nos representan en las cámaras y los que nos gobiernas. Pero bueno, también los hay que llegan por dedazo a través de las pluris, que le vamos a hacer.
Publicado por: Ángeles | 27/04/06 en 20:11
Si a wevo!!!, bien por el ciber que le partió su mandarina....
Ya hacia falta que alguien le partiera el hocico a ese hablador, y quien mejor que el Dios de la lucha libre!!!!, Ahora si me confirmo a mi mismo como Sectario y profesante de la religión cibernética....
Publicado por: yop | 27/04/06 en 21:00
Ese es el prototipo de los cuates a los que no podemos seguriles pagando: porque además de que les pagamos con nuestros impuestos, no sirve para representarse ni a sí mismos y no dan ni buen "espectáculo".
En esta tierra hay que luchar porque los diputados, senadores o cualquier otro "representante" pueda ser despedido por nosotros.
Publicado por: Gabriela Monroy Calva | 29/04/06 en 16:02
es increíble como los diputados sin importar dónde nazcan son igualitos todos..en ecuador hay muchos que practican el boxeo y mil cosas más!
un abrazo desde mi cheqa..
Publicado por: cheqa | 01/05/06 en 18:40
Angeles, Gabriela y Chega: Como dicen por ahí, en todos lados se "cuecen habas". Hagamos lo que nos corresponde para que estas cosas cambien. Saludos y gracias por su visita y sus comentarios :)
Publicado por: Gustavo | 01/05/06 en 23:07