Siempre me ha gustado la habilidad que tiene Germán Dehesa para acercarnos a las cosas sencillas que tiene la vida cotidiana (o cuando menos, para hacernos más conscientes de su existencia), con su lenguaje ameno, alocado, irreverente y altamente ingenioso; y para muestra basta un botón pues esta obra recopilatoria, No basta ser padre, da un repaso a los artículos periodísticos de este autor, publicados entre 1984 y 2001, a partir de aquellos que hacen referencia a la relación padre-hijo, pretexto con el cual Dehesa ha regado para estas fechas una buena cantidad de tinta.
Lo dice él mismo en alguna parte del libro, "de lo contado nada es rigurosamente verdadero y nada es enteramente falso", así que no nos extrañe que de pronto una anécdota pinte de cuerpo completo la vida de cualquier familia mexicana o nos haga reír por la total imposibilidad de que algo así pudiera haber sucedido en la vida real.
En lo personal me gustó mucho, con todo y que de repente hay artículos que no me parecieron tan bien logrados como el resto; es un libro fácil de leer, pues el estilo de columna periodística para el que se crearon los artículos lo facilita, incluso se puede abrir en cualquier página y disfrutar las ocurrencias de Dehesa sin necesidad de dar un repaso al resto del libro, dado que para entender lo básico de las relaciones narradas basta con conocer un poco del ecosistema que el autor se ha ido creando con el tiempo (la Tatcher, la Hillary, Colima, Viruta, Carlos, Bebeto, ahora el Bucles, y otros tantos personajes igualmente caricaturizados a partir de gente cercana a él). Es, sin lugar a duda, un libro para reírse un buen rato, pero también para analizar el valor y la esencia misma de la siempre difícil pero reconfortante relación entre padres e hijos.
(Por cierto, si llegaste aquí buscando artículos de Germán Dehesa, en un post que escribí hace algunos días hay algunas pistas para, cuando menos hasta hoy, encontrarlos legalmente sin necesidad de pagar nada).
Mi lectura número 10 dentro del Reto: 50 Libros.... y ya casi es octubre, qué vergüenza :( ir apenas con tan pocos libros.

Tuve la oportunidad de comprar ese libro en la pasada Feria del Libro que se efectuó aquí en GDL, y de igual manera tuva la oportunidad de que lo firmara, para regalárselo a mi madre. Recuerdo que me dijo algo así como "¿Algún simbolismo detrás de ésto?", "¡Para nada señor Dehesa!" le contesté riendo.
Luego firmó algo así como:
"Para Alma:
Por ti, por tener un hijo tan sonriente, por esta vida tan grende que nos llena de gozos.
Con Cariño, Germán Dehesa."
Me tomé una foto con él y me fui contento a regalarle el libro a mi madre, el cual devoré yo con bélico furor unos días después.
Un Saludin Gus.
Publicado por: DonArturo | 29/09/04 en 13:06
Gustavo: amorrr, me estás tocando las fibras sensibles, primero Ana Guevara y luego mi querido Germán, espero que en el proximo post no salga a relucir mi bienamada madrecita, tu sueter azul, jajaja.
Anda, diles a los chicos k yo soy la Jaguara.
Muchachos, es muy difícil hablar de alguién a quien se quiere de verdad como yo a Germán, pero siendo lo menos parcial posible les recomiendo ampliamente este libro que cargado de humor y amor nos presenta a un Germán de todos los días. Y no se engañen, es así como lo leen y el mismo se define: "chimiscolero, alegre y levemente malora"
Un abrazote
La mujercita de Gustavo
Publicado por: La mujercita de Gustavo | 29/09/04 en 13:19
Don Arturo: Esta historia que nos cuentas, me pareció mucho a estos casos en que regalamos cosas que queremos tener nosotros... creo que el libro y el autógrafo los disfrutaste más que tu mamá.... :)
Lolis: A mí, que no tengo el gusto de conocer a Germán Dehesa en persona, me parece una persona que escribe como habla, como vive y como es realmente; tal vez esté equivocado, claro, pero así lo percibo desde sus letras.
Publicado por: Gustavo | 29/09/04 en 20:04
Gus: Germán Dehesa, es una de las pocas personas que reúne la más estricta y auténtica congruencia entre pensar-decir-actuar. Además de que tiene la virtud de transmitirlo con una transparencia que raya en la desfachatez.
No es extraño que la "Jaguara" (Azul), esté locamente enamorada de este hombre... quien no lo estaría? al menos yo si... grrrr!! lo admiro muchísimo.
Publicado por: Carmen | 30/09/04 en 14:22
Carmen: bueno, no creo llegar a ese punto con Germán Dehesa, así que descártame en eso de ¿quién no lo estaría? ja ja ja.... eso sí, me gusta cómo escribe, las cosas que se inventa y que es ajonjolí de todos los moles;
Publicado por: Gustavo | 30/09/04 en 16:27
Gus, cal-ma-do! pero claro que estás descartado de este selectísmo club (ejem, y parece que... mmm... Lolis también está afiliada, jejeje)... pero al igual que much@s sí que pertecenes al que admiramos y sobre todo, disfrutamos mucho el trabajo de este hombre.
Ahh! y por cierto... ya dinos, Lolis es la Jaguara? jajaja...
Publicado por: Carmen | 30/09/04 en 16:59
: ) de acuerdo entonces, Carmen.... y con lo demás, me reservo el derecho de guardar silencio, cuando menos hasta el primer tehuacanazo... ja ja ja
Publicado por: Gustavo | 30/09/04 en 17:28
SARAMAGO BASA SU RECIENTE NOVELA EN CUENTO DE MEXICANO
“Los científicos, los religiosos y el hombre en general, no se explicaban las causas de tan singular fenómeno que afectó a toda la Tierra y puso en peligro la vida de sus habitantes, su estabilidad, su congruente equilibrio ecológico y su capacidad para albergar tantos seres...El hecho ocurrió de pronto en todos los países, en unos de día en otros de noche. La noticia se comenzó a difundir...la gente.... no daba crédito a los titulares de los periódicos de ese día: “NO MURIÓ NADIE AYER!”...
Este es el inicio del cuento ¡Últimas noticias! del mexicano Teófilo Huerta, el cual fue escrito en 1983 para el Primer Concurso de Cuento de Ciencia Ficción convocado por la representación del CONACYT Puebla (1984), con el debido registro en 1986 (No. 8369/86 de la Dirección General del Derecho de Autor hoy INDAUTOR) y publicado en una edición limitada en 1987 por Editorial Quetzalcóatl, junto con otros cuentos bajo el título La segunda muerte y otros cuentos de fúnebre y amorosa hechura.
Esta por su parte es la semejante introducción de la novela las Intermitencias de la muerte del Premio Nobel José Saramago:
"Al día siguiente no murió nadie. El hecho, por absolutamente contrario a las normas de la vida, causó en los espíritus una perturbación enorme, efecto a todas luces justificado... ni siquiera un caso para muestra, de que alguna vez haya ocurrido in fenómeno semejante, que pasara un día completo, con todas sus pródigas veinticuatro horas, contadas entre diurnas y nocturnas, matutinas y vespertinas.”
Más adelante el cuento de Huerta dice:
“’Nuestros reporteros realizan en este momento una acuciosa investigación en todos los velatorios y hospitales, pues, al parecer, ayer tampoco murieron enfermos graves’”
Y la novela de Saramago expresa de manera sorprendentemente similar:
“...Se realizaron llamadas a los hospitales , a la cruz roja, a la morgue, a las funerarias...y las respuestas llegaban siempre con las mismas lacónicas palabras, No hay muertos”.
En otro pasaje de ¡Últimas noticias! se dice:
“...los vehículos quedaron prácticamente deshechos, pero sus ocupantes están ilesos, repito, los ocupantes de los dos autobuses que acaban de chocar están ilesos...”
Y en otro pasaje Saramago lo repite así:
“...de acuerdo con la lógica matemática de las colisiones, deberían estar muertos, pero que, pese a la gravedad de las heridas y de los traumatismos sufridos, se mantenían vivos...” (p. 14)
Al explicar tan peculiar fenómeno la obra de Huerta revela:
“’Otra de las teorías es la que mantienen especialistas de Moscú, quienes atribuyen la existencia del fenómeno a una variación de la órbita de la Tierra...”
Y Saramago lo copia así:
“....no se debería excluir la posibilidad de que se tratara de una alteración cósmica meramente accidental...”
Ante tan característica situación la gente celebra así en el cuento de Huerta:
“Un ambiente de fiesta surgió en todos los hogares, en muchos de ellos había auténtica algarabía....“El júbilo era casi general, aun los que no habían atravesado por peligro alguno se sentían seguros de que nada les pasaría. Los niños jugaban sin cansarse y repetían las frases de los adultos: “no vamos a morir, no vamos a morir”.
Y así similarmente, sólo con cambio de palabras, celebran en la novela:
“...alegría colectiva que se extendía de norte a sur y de este a oeste, refrescando las mentes temerosas y arrastrando lejos de la vista la larga sombra de tánatos..se fueron uniendo al mare mágnum de ciudadanos que aprovechaban todas las ocasiones para salir a la calle y proclamar, y gritar, que, ahora sí, la vida es bella.”
En el cuento de Huerta se ven afectados esencialmente los intereses de hospitales, funerarias, cementerios y compañías de seguros:
“...mientras que otros intentaron ejercer diferentes actividades, lo mismo que los empleados, gerentes y dueños de velatorios y panteones.”
En la novela de Saramago sospechosamente también se ven afectados los intereses de hospitales, funerarias, cementerios y compañías de seguros:
“Importantes sectores profesionales, seriamente preocupados con la situación, ya comenzaron a transmitir la expresión de su descontento...las primera y formales reclamaciones llegaron de las empresas del negocio funerario.”
El cuento de Huerta le da un peso esencial como eje de la trama al aspecto periodístico:
“...sin faltar aquellos encabezados ingeniosos: ‘THANATOS VENCIDO’, ‘LA TILICA Y FLACA DE VACACIONES’....Los encabezados seguían siendo sumamente llamativos: ‘EUFORIA MUNDIAL’, ‘¡SOMOS INMORTALES!’, ‘¡SÓLO FALTA QUE RESUCITEN LOS MUERTOS!’...”.
La novela de Saramago también le da ese peso al aspecto periodístico:
“...los más diversos y sustanciosos titulares, algunas veces dramáticos, líricos otras, y, aunque pocos, filosóficos o místicos, cuando no de conmovedora ingenuidad, como el de un diario popular que se contentó con la pregunta, Y Ahora Qué Será De Nosotros...páginas convulsas, agitadas, manchadas de titulares exclamativos y apocalípticos...Tras el paraíso, el infierno, La muerte dirige el baile, Inmortales por poco tiempo, Otra vez condenados a morir, Jaque mate...”
El cuento de Huerta justifica así el regreso a la mortalidad:
“De pronto, después de quién sabe cuántos días o meses, en una ciudad en la que se construía un edificio, un trabajador, tras caer desde un piso doce, no se levantó de la acera...todos clavaron su mirada en el hombre inmóvil.”
La muerte de la novela de Saramago sin ningún empacho la imagina así con el mismo trabajador:
“En esa obra tendrá que entrar de aquí a dos semanas (la muerte) para empujar de un andamio a un albañil distraído que no se fijará dónde va a poner el pie...nuestro turno de caer del andamio todavía no ha llegado... ”
El final del cuento expresa:
“Sin manifestaciones de júbilo, pero tampoco de desesperación y llanto, los seres de todos los confines acogieron la vuelta a la normalidad y, más que eso, a la naturalidad.”
La novela en páginas avanzadas también retoma los mismos términos:
“...para festejar el ya no esperado regreso a la normalidad, lo que pareciendo ser el cúmulo de la indiferencia y el desprecio por la vida ajena, no era, en resumen, otra cosa que el natural alivio...”
La diferencia entre las obras es que el cuento tiene 8 cuartillas (10 en su registro y publicación original ) y la novela 274.
La otra diferencia es que el cuento fue publicado en 1987 y la novela fue publicada en 2005 ya con ese antecedente y basándose en él sin ninguna autorización ni consentimiento.
Responsable: Teófilo Huerta
FICHA
Teófilo Huerta
- Nace el 7 de noviembre de 1956 en México, D.F.
- Mención honorífica verbal por parte del escritor Juan de la Cabada en los setenta con por el cuento ¡Vaya Tránsito! (originalmente La vida en los cuatro reinos) en un certamen organizado por el extinto Instituto Nacional de la Juventud Mexicana (INJUVE).
- 1983-84. Participación en el Primer Concurso de Cuento de Ciencia Ficción de la representación del CONACYT Puebla, con el cuento ¡Últimas noticias!
- 1985. Publicación del libro teórico La prensa infantil como medio de identificación y participación social de la niñez mexicana, por Ed. Oasis.
- 1986. Registro ante la Dirección General del Derecho de Autor (hoy INDAUTOR) de colección de cuentos, entre ellos ¡Últimas noticias!
- 1987. Edición limitada por Editorial Quetzalcóatl, de la colección de cuentos La segunda muerte y otros cuentos de fúnebre y amorosa hechura (incluido ¡Últimas noticias!)
- 1994. Publicación del libro La prensa infantil por Ed. Colofón.
- 1997. Mención honorífica por el cuento La mujer rojinegra dentro del certamen El Cuento Triste, convocado por el diario Reforma y Ed. Alfaguara.
Publicado por: Teófilo Huerta | 21/04/06 en 14:42
Laverdad es myu buen libro no hay duda, tambien me gusto mucho la dedicatoria a sus hijos Angel, Juan y Mariana gracias por un buen libro Bay.
Publicado por: jazael eder santos gonzalez | 30/05/07 en 4:24
Me uno a la trsiteza de muchos por la muerte del Sr. Dehesa, se le extrañara mucho, creci leyendo sus comentarios en el periodico de mi ciudad, como sabre de lo que le pase al Bucles??
Hasta que el pueblo las canta, las coplas, coplas no son y cuando las canta el pueblo, ya nadie sabe el autor, procura tu que tus coplas vayan al pueblo a parar, que al volcar el corazon, en el alma popular, porque lo que se pierde de gloria, se gana de eternidad...............
Para usted, donde quiera que este!!!
Publicado por: Saporta | 03/09/10 en 15:47