La Casa en el 115 es mi cuaderno de apuntes en el ciberespacio, algo que muchos llamamos también "Weblog" o "Bitácora"; estas anotaciones aparecen en órden cronológico inverso (la más reciente en primer lugar) y te ofrecen un espacio para que dejes tus comentarios. Aquí escribo de Ecología, Política, Literatura, Trova y TV, entre otras cosas. Desde Xalapa, Veracruz, en México
En la Sección de Oportunidades de un periódico inexistente: “Se zurce invisible con el infalible hilo de la resignación disfrazada de indiferencia; se ayuda a olvidar. Cómodo pago en mensualidades”.
Esa novela, cuando la escriba, comenzará con “Nadie lo supo entonces, pero aquel año decidió
no hacer lista de buenos deseos”. Como ya he plantado árboles, luego tendré
un hijo.
La ausencia no se debe solamente al exceso de trabajo. Me intimida la blanca hoja electrónica y desconfío del cursor titilante que quiere robarse el costal donde guardo las palabras.
Se vistió de guayabera; escribió una carta póstuma: “a nadie se culpe de mi muerte”; encendió la televisión y con aplomo se dispuso a morir por una sobredosis de telenovelas.
Criarán ratón con cerebro integrado por células humanas. Lo siento, en México llevamos ventaja, nomás que al revés: tenemos humanos con cerebro de ratón…. y hasta les dejamos ser políticos.
Utilizó Monterroso siete palabras para contar la breve
historia de un dinosaurio que no se iba. Yo necesito treinta para decir que aquí
sigo aunque a veces parezca lo contrario.
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